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martes, 30 de agosto de 2011

Ermitaños

Durante algún tiempo, siendo jovencita, obviamente di varios tumbos, los suficientes para aprender que la suerte no existe y que todo se consigue trabajando, y por ello,   hare mías estas palabras  “Ha sido mi experiencia que una no puede, en ninguna forma, depender de las relaciones humanas para la recompensa duradera. Es solamente el trabajo que satisface de verdad. “(Betty Davis). es decir si eres un flojo, poco tendrás mañana, y no me refiero a dinero, sino a respeto, y decencia.

Durante mucho tiempo pensé que se predicaba con el ejemplo, que tu conducta decía mucho de ti mismo, que si los demás te veían trabajador, responsable, estudioso y respetable, te imitarían, pero no, no es así, con suerte te gritan un  par de improperios y te desean lo peor. Superficial y materialista me han llamado, mis propias hijas, esto de veras reafirma la frase antes citada.

De jovencita me gustaba la palabra ermitaño, sonaba exótica, casi musical, hoy diría que me uní a la cofradía, y no quisiera a nadie cerca, sé que por estos días no soy buena compañía,  aún para mí misma.
Y de ahí retomo lo anterior, las relaciones humanas no satisfacen , si das mucho, mucho más se te exige, si das poco , se te recrimina mucho más, cual es la postura correcta, ni muy afuera que te hiele , ni muy adentro que te queme, es decir , mediocre. Para mediocridades, mejor estoy sola, al menos tendría una conversación  muy profunda con mi conciencia, por eso ¿alguien me acompaña a vivir como ermitaños en la cima del Aconcagua?


Un saludo desde donde termina el mundo Condesa de Mar