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miércoles, 30 de mayo de 2012

Cuando el colibrí se prendó de aquel sapo

Por primera vez en mucho tiempo respiré un aire distinto, no aquel que venia del mar, como era usual , fresco y salado , sino desde un insospechado lugar, llamado peñasco del brujo, desde ahi las volutas de un embraiagante aroma ,me atraian misteriosamente.

Por muchas noches estuve mirando hacia ese lugar, primero con temor y curiosidad, luego con ansiosa impaciencia,si bien dicen que la curiosidad mató al gato, no me importó morir en el intento, y con mucha ilusion, llevé mi tributo al Príncipe, de esos remotos lugares.

Entonces,al ver mi tributo, de su boca salieron azares, notas y un calderón, como en un hechizo ,me vi transportada por esos azares y en la  forma de manzanas verdes quede prendada.

Y estuve , yendo y vinendo de muchos lugares ,haciendo circulos concentricos alrededor de ese reino, observando todo el tiempo, estando afuera y adentro, lejos y cerca, un colibrí que se alimenta rapida y temerosamente del nectar de una flor, frágil y huidizo, pequeño y delicado.

Y ví, que en ese reino, el Príncipe ansiaba ser Rey, el sapo que canta a la luna su melancolía, y que sus temores eran iguales a los míos y que su melancolía basculaba entre la magia y la música , como la mía, y hubo armonía, y hubo sonidos, y hubo colores,y hubo sincronía.

y  ahi ,aquí y ahora, un colibrí y un sapo, hablan un lenguaje extraño y especial.