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martes, 29 de abril de 2014

Las afinidades del espíritu


¿Se puede encontrar afinidad en las relaciones personales, y por tanto lograr la felicidad?, me refiero a  verdaderas afinidades y no a las adquiridas por osmosis.
En un libro de filosofía que estoy tratando de leer –o sea, de entender-, Clément Rosset afirma que “la afinidad espiritual que vincula a Schopenhauer con Freud ha sido atestiguada por Freud desde el comienzo de su obra”. En la filosofía pesimista de Schopenhauer concibe la idea de felicidad como una meta inalcanzable para los seres humanos e incluso el mismo concepto de felicidad, aplicado a la vida humana, no es más que un eufemismo dentro de la perspectiva de su metafísica pesimista.

Encontrar a alguien con afinidades como las tuyas, es una lotería, equivale a andar por ahí mirando y sin querer hacer un hallazgo que se convierte en un tesoro invaluable, ese tesoro, es lo que muchos llamamos amor, una palabra usada y rehusada, hay quienes se niegan a él y otros se entregan con desenfreno, para algunos la consumación de ese amor  lleva a la locura, la desesperación o la muerte. Los expertos, comparten la creencia de que el amor verdadero tiene dimensiones espirituales, mientras que el amor romántico es sólo una mentira, una ilusión, un mito moderno, una manipulación desalmada.

Hablemos de Amor
Amor, amor, me  hace recordar un libro que leí, llamado “El arte de amar” de Erik Fromm, cuando lo leí, hace como 30 años, no le consideré de importancia, no era algo que me preocupara ni en lo que yo haya cifrado alguna expectativa, más bien fui intolerante con su contenido, por lo tedioso del supuesto “ejercicio” para conseguir amar, pensé si para amar hay que aprender primero, ¿qué ocurrirá con aquél que no ha encontrado un buen maestro que le enseñe este arte? ¿Acaso ése no será capaz de amar jamás?. La única forma de aprender a amar es amando. Para ello son necesarias la disciplina, la constancia, la concentración (que en la práctica se traduce en hechos concretos como escuchar al otro), la paciencia y la preocupación o importancia otorgada a tal asunto.

Alma gemela o un Alma afín
Plutarco habla de vidas paralelas, Goethe de afinidades electivas, Proust de consanguinidad espiritual, Borges de precursores de grandes escritores como Kafka, es decir, afines en tiempos diferentes, como almas gemelas.
Tu alma gemela vibra en la misma frecuencia que tu, por eso te sientes atraído hacia esa persona, porque en definitiva te refleja quien realmente eres, que te saca de adentro todo lo que tienes reprimido, que te hace cuestionarte, confrontarte, mirarte sin caretas para poder crecer como persona. Una verdadera alma gemela es, seguramente la persona más importante que vayas a conocer en tu vida, porque te tira abajo todas tus certezas, tus autoengaños y te despierta de un porrazo a la realidad de quien verdaderamente eres.  Algunos no están preparados para reconocer a su alma gemela, otros se pierden en su búsqueda valorando cosas superficiales, persiguiendo seguridad,  estabilidad, certezas. Hay personas que totalmente desilusionados creen que no existe para ellos y abandonan la búsqueda.

El amor y la afinidad espiritual
El amor es la respuesta al problema de la existencia humana que resuelve el conflicto del aislamiento, puesto que el hombre no puede vivir en soledad. La solución está en conseguir la unión interpersonal, un amor maduro que conserve la individualidad y que se base en el respeto y en el deseo de dar, es decir, el deseo de conseguir la propia felicidad con la satisfacción del otro.
Pues amar significa comprometerse sin garantías.