Muchas mujeres como yo ,se han visto en algún momento reconocidas por esta figura mítica , sus actos nos condenan por impulsivas y por no medir las consecuencias , por esa razon, muchas veces, sino todas las veces , elegimos para relacionaron nombres muchas veces creativos , complejos,y con bruscos cambios de humor , características que atraen de primer momento ,por aventureras y excitantes, pero como todas los actos iluminados por candilejas , la funcion que entretiene pronto termina , nos cansan y los descartamos ,porque nuestro carácter impulsivo , cual viento del sur , nos empuja a otros rumbos.
Es difícil seguir el paso de una diosa como Afrodita , tarde o temprano maduramos y vemos que no todo lo que brillaba era oro , y que las consecuencias de nuestros actos nos han cobrado caro , pero como la naturaleza humana es tan infinitamente curadora , de los errores se aprende , bueno de algunos , porque eventualmente tropezamos con la misma piedra, porque le hemos tomado cariño.
No deseo dejar de lado a mi Afrodita interior , me mantiene joven y activa , creativa y poética , el carácter sensual que le da a todos mis actos ,a mis palabras , me hace sentir plena.
Hay algo que debo aun reconocer y manejar de mi relación con ella, el equilibrio , si ,porque al igual que la novela "el extraño caso de mr. Jekyll y Hyde ", hay que controlar al oscuro alter ego que llevamos dentro.Sí, antes que nos domine por completo.

